Son las mismas palabras
que hoy
se adueñan de mi diccionario,
las que te reconstruyen,
las que te dan forma
por un momento,
te utilizan
y después te tiran,
a la vuelta de la esquina.
Esperan a que
cualquier poeta de mierda
las encuentre,
en cualquier noche ahogada
y te den de nuevo a la vida,
si Vivir es un juego constante
en tu caso.
Palabras que se hacen pequeñitas,
casi invisibles
en cada ciclo de mi regla.
Palabras que ya ni hacen daño
porque ya no te pienso
si con ello te ganas mi respeto.
Palabras,
que van y vienen y como vienen,
se van;
desaparecen,
se pierden
en la torpeza de tu cobarde valentía,
esa que yo un día creí,
la que casi me lleva
a morir.
Ya ni el falso atributo de tu lenguaje
me provoca,
porque ya nada de ti
lo hace.
Tu lengua ya no me da placer
y tus palabras han huido,
como todo de todo de ti,
lo hace.
--BCÁ--

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