25/7/08

La palabra más Grande del mundo


...Fue en aquella tarde de agosto, mientras ascendíamos una montaña cuya cima parecía no existir, cuando de pronto, me dijo:

-Oye, ¿si volvieses a nacer harías exactamente las mismas cosas que has hecho hasta ahora?.

-Espera- por primera vez en mi vida, me detuve varios minutos antes de responder. Al rato, acerté a decir:

-No sé; en principio creo que si.

-¿Exactamente las mismas cosas?- parecía no confiar en mi respuesta.

-Hombre, es que hablar ahora es demasiado fácil. La verdad es que no lo sé. Quiero pensar que sí pero probablemente sí hubiese cambiado algunas cosas- confesé.

-Tengo algo que decirte Laura-.

De pronto mis piernas empezaron a temblar como en aquel primer examen oral de la carrera. Un sudor frío me humedecía las manos y tuve que detenerme. Raúl nunca me decía nada. Ni a mi ni a nadie.

-Claro, dime- solté con una serenidad absoluta que hasta a mi misma me sorprendía.

-Verás... Llevo unos meses pensando que este no es mi lugar. Siempre la misma gente por las calles, las mismas cosas que hacer... ¿De verdad tú no estás cansada de todo esto?.

-A mi me gusta esta ciudad. Llevo 25 años en ella; la siento mia- quise restarle importancia al asunto.

-No sé Laura. Creo que hace años que debería de haber dejado todo esto. Estoy haciendo una carrera por continuar con la tradición familiar, me emborracho cada fin de semana porque es lo que hacemos todos, voy cada miércoles a unas clases de tenis cuando ni siquiera me gusta el tenis...

-No seas absurdo hombre. Nadie disfruta tanto la carrera como tú, para el año acabas y tienes un puesto asegurado en una de las empresas más importantes del país... ¡Llevas desde los 9 años jugando al tenis! ¿Cómo no te va a gustar?.

-No lo hace- dijo mientras fruncía el ceño.

-Pero entonces Raúl, ¿qué es lo que quieres?- pregunté como esperando a que de su boca fuese a salir una bomba de relojería.

-¿Puedes guardarme un secreto?-

-Claro tio- le dije muy rápido para adelantar la confesión.

-El mes que viene me marcho para el Chad. He contactado con una ong de allí y necesitan mi ayuda. Lo dejo todo Laura; sé que por primera vez en mi vida, esto es lo que quiero hacer.

(...)

Esa fue la primera y la útima conversación que mantuvimos sobre su decisión. Durante tres semanas lo ayudé con cada compra, con cada detalle hasta el día en que lo ví coger aquel avión. No dudó, no tuvo miedo. Quizá tuviese demasiado claro que todo lo que había estado haciendo durante 24 años y 6 meses fuese un simple pasatiempo. Hace tres meses recibí una carta suya. En el sobre se adjuntaba una foto de un niño que lo abrazaba y sonreía iluminando su tez oscura, y al mundo. Por el revés de la foto escrito a lápiz: GRACIAS.


--BCÁ--



2 comentarios:

Arrozconteciano dijo...

La vida pasada es una etapa preparatoria de tu vida futura. Y si no te has cuestionado muchas cosas en el pasado, tendrás que enfrentarte a ellas en el futuro.

Más vale prevenir (pasado) que lamentar (futuro), dicen.

vaderetrocordero dijo...

Algunos somos especialistas en huir... lo cual no tiene nada de malo. La prueba está, puede ser muy productivo.